jueves, 25 de julio de 2019

EL RITO IRLANDÉS (en el corazón de la Masonería Antigua)


Hermanos de una logia irlandesa. Como corresponde a la Masonería antigua, llevan el mandil por debajo de la chaqueta, y no llevan guantes (los que los llevan es porque son Oficiales Provinciales).


Hermanos de la Logia de Investigación de Antrim (Ulster).



No es la primera vez que dedicamos entradas de este blog a Irlanda, nación que cuenta probablemente con la masonería más tradicionalista del mundo. Anteriormente hemos publicado las siguientes dos entradas:




Hoy en día en todo el universo masónico la impresión de rituales es algo habitual. Sin embargo hay un país donde desde hace más de tres siglos se han negado a imprimirlo. Este país es Irlanda, auténtico baluarte de la Masonería más antigua y tradicional. Sin embargo, desde 2015, la Gran Logia de Irlanda ha accedido a hacer algo intermedio: dado que no podían evitar que los hermanos tomasen notas por escrito en las Logias de Instrucción, para después estudiarlas en casa, optaron por sacar una versión de pobre acabado pero que es (¡por fin!) una versión oficial del ritual del Irish Working or Rito Irlandés. 

La edición es humilde pero está bien impresa, aunque la tapa es de cartulina y el conjunto va cogido con dos grapas, como si fuese un cuaderno. Obviamente la intención no era sacar un ritual como los de Lewis Masonic, esos pequeños libritos azules que emplean en el Reino Unido, sino sencillamente sacar un cuaderno que sirviese para que los hermanos pudieran estudiar el ritual. Cómo no, en la primera hoja queda claro que la Gran Logia de Irlanda prohíbe que dichos cuadernos se introduzcan en las logias (en Inglaterra y Escocia, aunque se trabaja necesariamente de memoria, el libro ritual sí puede introducirse; de hecho lo normal es que el Pasado Maestro Inmediato lo vaya leyendo conforme transcurre la ceremonia para corregir al Venerable Maestro en caso de cometer cualquier error al recitar de memoria el ritual). 




"Este ritual es publicado con fines de instrucción. Por orden de la
Gran Logia este libro no debe usarse en Logia abierta".



En una Gran Logia donde se ha estado trabajando de memoria durante más de tres siglos, las diferencias de ritual entre áreas geográficas, e incluso entre logias, son habituales. Por eso el ritual especifica dos tipos de texto: en negrita, si es obligatorio para todas las logias de la jurisdicción, y en cursiva, si pueden ser alterado según los usos de la logia.

Obviamente mi gran interés por conocer el Rito Irlandés se debe a que suponía adentrarse en uno de los rituales más antiguos del mundo. Vamos ir analizando las características principales de este ritual y comparándolas con el Rito de Emulación. Voy a ir comentándolo por medio de notas y citas al texto del ritual. No obstante, creo conveniente decir que hay dos elementos del ritual que son únicos en Europa y que resultan especialmente interesantes desde el punto de vista histórico: la petición de la Palabra de Grado a los presentes por parte de los Diáconos (antecesora verdaderamente arcaica de la petición de Palabra y Signo que se realiza actualmente en las aperturas del Rito Escocés Antiguo y Aceptado), y la Leyenda del Tercer Grado, muy diferente de cualquier otro rito europeo ya que mantiene la tradición antigua y entronca con los grados del REAA 9º Elegido de los Nueve y 10º Elegido de los Quince.

Algunos de los rasgos apreciables en este ritual son los siguientes:

La fraseología es muy distinta, no solo con respecto a Emulación sino también al Rito Escocés Estándar. Al cabo de la primera página el lector ya tiene claro que este ritual, pese a compartir un origen común y un mismo propósito, se ha desarrollado, desde hace mucho tiempo, de manera autónoma de los rituales que se practican en Inglaterra y Escocia. Todo el texto se parece a Emulación, pero siempre con variaciones. Por ejemplo, la fórmula empleada para anunciar que tocan a la puerta es la que emplea en EE.UU. el Rito de York , pero no el Rito Escocés Estándar ni Emulación: There is an alarm (tanto en Emulación como en Escocés Estándar se dice "There is a report"). O cuando el Conductor acerca al candidato a los Vigilantes, estos dicen un sencillo "Who comes here?" en lugar del cultísimo "Whom have you there?" o del particular soniquete escocés que repite tres veces "Who comes, who comes, who comes here?". Probablemente el sencillo "Who comes here" irlandés sea el origen de las otras dos formas. El diálogo que sigue es el siguiente:


Entrada del candidato a la Iniciación en la logia. Arriba, en Emulación; abajo, en irlandés. Probablemente, si tenemos en cuenta las reglas de exégesis habituales, el texto del Rito Irlandés se halla más próximo al original, dado que es más sencillo y podría haber evolucionado hacia el de Emulación, mientras que al revés hubiese sido poco verosímil.


La autoridad del Venerable Maestro es muy resaltada. No es que tenga una autoridad absoluta, ni mucho menos, pero las fórmulas retóricas expresadas sí se la atribuyen. 

J.W. Brethren, it is the will and pleasure of the Worshipful Master that you stand to order in that Degree of Freemasonry on which the Lodge is about to be opened.
S.V. Hermanos, es la voluntad y deseo del Venerable Maestro que os pongáis al orden en el Grado de la Francmasonería en el cual la Logia va a ser abierto.

El mismo cierre de la Logia, que en Emulación y Rito Escocés Estándar corre a cargo de ambos Vigilantes, aquí es realizada íntegramente por el Venerable Maestro:
W.M. Accordingly, Brethren, in the name of the Most High God, the G.A.O.T.U., I declare the Lodge to be now closed, and to remain closed, until our next Stated Communication, excepto in case or cases of emergency of which each Brother, entitled thereto, shall receive due notice by summons or otherwise.
V.M. En consecuencia, Hermanos, en nombre del Dios Altísimo, el G.A.D.U., declaro la Logia cerrada; y permanecerá cerrada hasta nuestra próxima convocatoria establecida, salvo en caso o casos de emergencia (se refiere a tenidas extraordinarias o "emergency meetings"), de los cuales todo Hermano cualificado para ello recibirá noticias por medio de convocatoria u otros medios.

El cambio de grado hacia arriba o hacia abajo se hace también por expresa voluntad del Venerable y, en general, la coletilla "con permiso del Venerable Maestro" aparece de manera repetida a lo largo de todo el ritual. A título personal no he podido sino recordar que Claude Guérillot (Le rite de perfection, p.91) sostenía que el ritual del grado 20º Maestro Ad Vitam, donde el Maestro dice «en atención a que ocupo el Oriente, yo abro los trabajos de la Logia», podría provenir de un ritual inglés de Pasado Maestro, de origen antiguo y por ello necesariamente una copia del irlandés. Bien pudiera ser esto así, dada la similitud del aire autoritario, en realidad extensible a la Masonería del siglo XVII, que concuerda con el modo en que socialmente se entendía la autoridad en esa época.

No se especifica diferencia de rango entre los dos Diáconos. Emulación diferencia entre ellos al afirmar en el ritual que el Primer Diácono es portador (to bear) de las órdenes del Venerable, mientras el segundo lleva (to carry) sus órdenes. No obstante, ni el Rito de York ni el Rito Escocés Estándar tampoco hacen esta diferencia, que es una peculiaridad de Emulación.

Un detalle peculiar también es que el Primer Diácono, según el ritual puede sentarse a la derecha o detrás del Venerable Maestro. No obstante me figuro que habitualmente (por no decir siempre) se sentará a la derecha, y que lo de sentarse detrás será una reminiscencia histórica.

Es el único ritual que mantiene en la apertura la petición de la Palabra de Grado a los presentes por parte de los Diáconos y su posterior comunicación al Venerable Maestro. Esta ceremonia es antiquísima, de hecho ni el Rito Escocés Estándar, ni Emulación, ni siquiera York la mantienen, y es el origen del actual uso del Rito Escocés Antiguo y Aceptado en el que, también durante la apertura, los Vigilantes piden uno a uno a los obreros de su columna que hagan el Signo. En este caso los que van recorriendo las columnas son los Diáconos, quienes finalmente susurran la Palabra de Grado al oído del Venerable Maestro. A título personal he de decir que sabía que este elemento ritual se había practicado en tiempo inmemorial, pero bajo ningún concepto esperaba encontrármelo en 2019. En la apertura de Primer Grado debe realizarse de manera inexcusable, pero al subir a Segundo y Tercer Grado se dispensa si el Primer Vigilante puede dar fe personalmente de que todos los presentes están en posesión del grado. No se pide a todos los presentes que realicen los signos del grado, como sucede en Emulación o en Rito Escocés Antiguo y Aceptado.

Siempre se hace referencia al Gran Arquitecto del Universo anteponiendo las palabras "el Dios Altísimo".

En grado de Aprendiz: "El Dios Altísimo, el Gran Arquitecto del Universo".
En grado de Compañero: "El Dios Altísimo, el Gran Geómetra del Universo".
En grado de Maestro: "El Dios Altísimo, el Gran Dios del Universo".
Esto está consonancia con la fórmula que se emplea en el Arco Real, no solo en Irlanda sino en todos los países de habla inglesa: "El Dios Altísimo, Vivo y Verdadero".

El Conductor. Este es otro rasgo peculiar de este rito, pues durante la Iniciación, Pase o Elevación, el hermano que conduce al recipiendario no es un Diácono, sino el "Conductor". Dado que en la lista inicial de oficiales que ofrece el ritual no aparece ningún oficio que sea "Conductor", debo suponer que el Conductor es un hermano elegido para este menester, quizá alguno que tenga relación con el recipiendario.

Las Herramientas. Al igual que sucede en Estados Unidos, Escocia e Inglaterra, no se puede cerrar un grado sin haber pronunciado previamente la explicación de las Herramientas del grado, uso imprescindible en la Masonería Antigua.

"En Dios". Es un detalle curioso que, cuando se formula al recipiendario la pregunta inexcusable de en quién deposita su confianza en los momentos de tribulación, a diferencia de Emulación, donde se le apunta la respuesta, aquí debe responder "en Dios" sin que, bajo ningún concepto, se le apunte la respuesta:


"En la hora de dificultad y peligro, ¿en quién depositáis vuestra confianza?" - El candidato responde sin ser apuntado -  "En Dios" - "Que aquel que deposita su confianza en Dios se levante y siga a su Conductor sin temer mal alguno".


El Salario. En Emulación el salario se paga a los Aprendices en grano, aceite y vino, mientras que a los Compañeros se les paga en metales (símbolo del pesar y sufrimiento que conlleva la Iniciación). Sin embargo en el Rito Irlandés encontramos que se les paga de la siguiente manera:

Aprendiz - grano, aceite y vino.

Compañero - parte en grano, aceite y vino y parte en metales.

Maestro Masón - solo metales

Más que ponernos a especular acerca del contenido simbólico de este hecho, creo que lo que sucedió fue otra de las muchas confusiones ocasionadas por el nacimiento del Tercer Grado y que obligó a improvisar muchas cosas. Pensemos que por esta misma razón los salarios que se pagan en el Rito de York son incongruentes (en el grado de Compañero del Rito de York el salario consiste en grano, aceite y vino, mientras que en el grado de Marca del mismo rito el salario de los Compañeros consiste en metales). En este caso, como el grado de Maestro era originalmente el de Compañero, le mantuvieron el salario en metales, mientras que se puede decir que más bien tiraron por la calle de en medio con el nuevo grado de Compañero, con el que no sabían muy bien qué hacer. Conviene tener en cuenta también que el sistema irlandés constaba originalmente de los grados de:

Entrado y Pasado (Entered and Crafted)
Maestro Masón (Master Mason)
Arco Real (Royal Arch)



Con lo cual el grado de Maestro Masón era identificado (con toda propiedad) como Segundo Grado.



Guardia Debida. Los que hayan visto a los masones escoceses trabajar habrán sentido curiosidad ante su peculiar formar de ponerse al orden, ya que, antes de ponerse al orden propiamente dicho, ponen las manos en la misma postura en que las tenían sobre la Biblia en el momento de tomar su Obligación. Con los irlandeses sucede exactamente igual: antes de ponerse al orden adoptan la Guardia Debida.



No se pronuncia la Explicación del Tablero de Trazo de Segundo Grado. Para los que trabajamos en Emulación, el momento más emotivo del grado de Compañero es cuando el candidato y los visitantes se sitúan en torno al Tablero de Trazo y un hermano declama de memoria la extensa Explicación, cosa que no sucede en el Rito Irlandés. Esta Explicación incluye una detallada descripción de las dimensiones del Templo del Rey Salomón, así como la leyenda de Josué, que origina el Signo de Perseverancia, el que los masones realizamos cuando nos ponemos al orden en Segundo Grado. La gran presencia del Templo en el ritual de Emulación se debe a que ya la tenía entre los Modernos ingleses (la Gran Logia fundada en 1717). Sin embargo, en la Masonería Antigua no pasaba de ser un tema totalmente secundario, y la ausencia de la Explicación hace que el Segundo Grado del Rito Irlandés sea algo anodino. La enorme importancia del TRS entre los Modernos ingleses se debe a que, en el momento gestarse la Masonería Moderna, Londres se hallaba sumida en una reconstrucción masiva tras el incendio de 1666. Además, como, por disparatado que nos pueda parecer hoy en día, la Casa de Hannover reclamaba ser descendiente lineal de la Casa de David, el estudio del TRS se había convertido en políticamente correcto e implicaba de manera tácita ser un buen súbdito de la monarquía. Pero para los masones irlandeses e ingleses antiguos el TRS no dejaba de ser un tema muy colateral. Podéis encontrar más información acerca de este tema en



La prueba de caridad se encuentra en el grado de Compañero. Resulta difícil para cualquier masón imaginarse una Iniciación sin la consabida prueba de caridad. Sin embargo, en el Rito Irlandés esta se haya en el grado de Compañero, lo que sin duda se debe a la confusión creada en 1725 con la introducción del sistema de tres grados. Al dividirse el grado de Entered and Crafted en Entered Apprentice y Fellowcraft, la prueba de caridad quedó en este último. Otra peculiaridad es que no aparece un texto ritualizado para esta prueba: el ritual sencillamente la menciona. Esto nos hace intuir que debe haber muchas diferencias en la forma de declamarla en las distintas logias.



Instrucción de Segundo Grado: métodos de reconocimiento por Sonido y Toque / Golpes del grado / Cómo entrar en una Logia que esté trabajando en Segundo Grado / Cómo dar la Palabra y el Toque del grado a los Diáconos cuando se eleva la Logia a Tercer Grado / Toque Secreto y Palabra Secreta / Preparación para este grado / Modo de reconocimiento a la vista / Guardia Debida / Explicación de la Obligación / Secreto / Obediencia / Caridad y Prueba de Caridad / Continuación de la explicación de la Obligación / Pena de la Obligación / Guardia Verdadera o Signo del Grado / Cómo y cuando ponerse al orden.

"Que haya nacido libre y no esté lisiado o tenga defectos físicos". Este requisito para los candidatos, que proviene de la etapa operativa, ha permanecido inalterado en el ritual, aunque sin duda de manera meramente retórica (he trabajado con masones ingleses lisiados y no me creo que se les rechazase en una logia irlandesa ni de ningún lugar del mundo por esa causa).


"¿Cómo espera obtener tan gran honor?" - ---------------- - "¿Qué de bueno puede decirse de él? - Que es un hombre nacido libre, que no está lisiado ni tiene defectos físicos, que vive con buena reputación entre sus amigos y vecinos".




LA HISTORIA DEL TERCER GRADO

Y LA HISTORIA DE LOS TRES ELEGIDOS IRLANDESES


Lámina del Mutus Liber Latomorum (c.1765), donde se representa el grado de Pequeño Elegido de Logia Perfecta Escocesa, antecesor del grado de Elegido de los Nueve. Los nueve Maestros Elegidos son las nueve estrellas, que aparecen unidos a la Escuadra, símbolo del Maestro, y el perro que les conduce a la cueva es Sirio, la Estrella Perro.



Una de las partes más interesantes del Rito Irlandés es sin duda la Historia del Tercer Grado, donde se narran acontecimientos que hace Emulación ha ignorado desde 1816. El relato es extenso, y se divide en dos partes: la Historia y la Leyenda. Voy a ofrecer una parte traducida de la Historia, así como otra parte de la Leyenda, la cual está muy entroncada con la Historia de los Tres Elegidos Irlandeses desarrollada en los grados 9º Elegido de los Nueve y 10º Elegido de los Quince, del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Tanto en una como en otra encontramos también similitudes evidentes con el Tercer Grado del Rito de York.

Tanto la leyenda de Hiram Abiff como los grados de Elegido del Rito Escocés Antiguo y Aceptado se forman a partir de dos relatos cuyo origen es el mito de Osiris egipcio. Estos dos relatos son:

1) Relato Moderno: de gran precisión astronómica, ya que los Modernos, que habían introducido el mito de Hiram Abiff, sabían que era el mito de Osiris y por ello sabían qué acontecimientos astronómicos era preciso desarrollar. Este contenido se plasmó en la Francia posterior a la llegada de los exiliados jacobitas, que llevaron las tradiciones antiguas al país galo, en la denominada Historia de los Pequeños Elegidos. Puede encontrarse más información acerca del contenido astronómico del Tercer Grado en

2) Relato Antiguo: parecido, pero con escaso contenido astronómico, debido al desconocimiento del mito original. Este relato era el que seguían los Antiguos, y en la tradición escocista francesa se conoce como la Historia de los Tres Elegidos Irlandeses.

En este caso la Leyenda de Tercer Grado sigue la Historia de los Tres Elegidos Irlandeses.

Para evitar hacer una entrada del blog demasiado espesa, ofrezco el texto del Ritual Irlandés traducido y el comentario de tan solo algunos pasajes concretos.



HISTORIA


Leemos en el Volumen de la Ley Sagrada que, cierto día, David, Rey de Israel, sentado en su palacio y meditando sobre asuntos que afectaban a su pueblo, se percató de que él, el Rey, moraba en una hermosa casa de madera de cedro, mientras que el Arca de la Alianza y la Shekina que representaba la presencia de Jehová, tenían por morada el Tabernáculo, una estructura desmontable parecida a una tienda. El Rey consideró que esto no estaba bien ni era decente, por lo que decidió construir un magnífico templo como morada adecuada para el Arca, donde la gloria del Señor pudiese habitar para siempre.

Por ello hizo planes para construir este edificio y dio instrucciones de reunir grandes cantidades de oro, plata y piedras preciosas.

Pero la palabra del Señor le fue comunicada a David a través del profeta Natán, diciéndole que a él, al Rey, no le sería permitido emprender esta obra dado que había hecho la guerra, y por ello sus manos estaban manchadas de sangre, pero que su hijo, Salomón, sería el encargado de llevar a cabo la obra cuando ascendiese al trono de Israel.

David, Rey de Israel, se inclinó antes la voluntad del Todopoderoso, y a su debido tiempo murió y se reunió con sus antepasados.

En el cuarto año del reinado del Rey Salomón, la tierra de Israel halló paz, al haber sometido a las belicosas naciones que la rodeaban, y el Rey Salomón no olvidó ni el deseo de su padre ni la promesa del Todopoderoso, y comenzó a prepararse para la construcción del Gran Templo.

Pero los israelitas eran un pueblo agrícola y ganadero, y tenían poca habilidad en el arte de la construcción; y Salomón, sabedor de esto, era consciente de que sería necesario buscar ayuda fuera de sus dominios. Recordó que un monarca vecino, el Rey Hiram de Tiro, había sido gran amigo de su padre, David, a quien ayudó en la construcción de su propio palacio, y dado que en esa época los fenicios eran reputados arquitectos y constructores, el Rey Salomón decidió comunicarse con el Rey Hiram de Tiro, y pedirle asistencia para la ocasión.

Una vez que el Rey Hiram hubo recibido a los mensajeros del Rey Salomón y hubo escuchado su petición, prometió gozoso hacer todo lo que se le pidiera, por el amor que había profesado al Rey David.

Por ello ordenó a sus sirvientes subir hasta los bosques del Líbano, y cortar allí cedros, que serían llevados en balsas hasta el puerto de Jaffa, pues era el puerto más conveniente para el transporte de la madera hasta Jerusalén. El Rey Hiram envió también a sus obreros especializados en cortar y tallar la madera, así como en preparar la piedra para el edificio, y para instruir a los hombres de Israel en este arte. A cambio de su amabilidad, el Rey Salomón entregaría al Rey Hiram cantidades de grano, aceite y vino.

El número de trabajadores empleados en esta preparación del edificio fue de 153.300, y el Rey Salomón consideró recomendable tener un hombre que desempeñase las labores de Arquitecto o Supervisor Jefe, dirigiendo así a los trabajadores y comprobando que el trabajo se realizaba conforme a los planos. De nuevo envió mensajeros al Rey Hiram, quien le envió un hombre que se demostraría apto y capaz para el puesto. Este hombre también se llamaba Hiram, y era un artesano hábil e ingenioso. Era conocido como «el Hijo de la Viuda». Su padre había sido un tirio, y su madre una israelita de la tribu de Neftalí.

(…)


LEYENDA


Conductor – Ahora representáis a la estrella más brillante de los anales de la Francmasonería, a saber, nuestro Gran Maestro Hiram Abiff, quien perdió la vida antes que traicionar la confianza depositada en él.

(Nota: conforme el Conductor continúa con la siguiente porción de la leyenda, deberá enterrar simbólicamente al Candidato, envolviéndole en la alfombra ajedrezada del suelo, y asegurándose al mismo tiempo de que una Escuadra dorada es colocada sobre su pecho).

Los conspiradores escondieron el cuerpo del Gran Maestro entre los escombros, para posteriormente trasladarlo fuera de los muros de la ciudad y darle sepultura de manera apresurada e indecente. Entonces huyeron de Jerusalén.

Debido a la ausencia de Hiram Abiff, la confusión comenzó a reinar entre los Compañeros, dado que no les llegaban instrucciones, y temiendo que el Gran Maestro hubiese hallado la muerte a manos de los tres conspiradores, los otros doce, quienes se había retirado del pacto original, acudieron al Rey Salomón a participarle sus sospechas.

La palabra que se utiliza sistemáticamente en el ritual para referirse a los constructores del templo es Craftsmen, que es la palabra habitual en los rituales anglosajones para los Compañeros (Fellowcraft es más formal). En la leyenda no aparece el término Master Mason, ya que esta leyenda seguramente se perfiló cuando el sistema dos grados no estaba totalmente implantado en la masonería.

El Rey Salomón ordenó inmediatamente que se enviasen partidas de hombres para ver si podían obtener rastros o noticias acerca de qué había acontecido al Gran Maestro, así como para buscar a los asesinos.

La salida de tres partidas de hombres en busca de los asesinos marca el comienzo de la parte correspondiente a Los Tres Elegidos Irlandeses.

(Sigue el ritual irlandés) El Rey ordenó que, en caso de ser encontrados esos hombres, fuese traídos a su presencia. Las partidas se pusieron en camino. Una partida, que se dirigió al sur, retornó tras algunos días sin noticias. Una segunda partida, que se dirigió al oeste, alcanzó la cosa de Jaffa, tras lo cual perdieron la esperanza en su búsqueda, creyendo que los asesinos habrían abandonado por barco el país. Mientras consideraban abandonar la búsqueda, escucharon voces que parecían salir del suelo, y al investigarlas atentamente, descubrieron que los sonidos procedían de una de las cuevas en la zona de la playa que quedaba descubierta entre pleamar y bajamar.  



Primer Tablero de Elegido de los Nueve, de la Colección Löwen. El primer asesino se encuentra en una cueva, y el perro conduce a la partida al descubrimiento del rufián. La luna y las estrellas nos recuerdan que estamos de noche, pues estos relatos son un trasunto de acontecimientos astronómicos.


El hallazgo de la cueva pertenece también al relato de Los Tres Elegidos Irlandeses. De hecho figura tanto en la versión antigua como en la versión moderna, solo que en la moderna es un perro (la estrella Sirio) quien conduce la partida a la cueva. Es muy llamativo el lugar donde se hallaba la cueva, "en la zona de la playa que quedaba descubierta entre pleamar y bajamar" (on the foreshore), porque es una reminiscencia plenamente noaquita. La orden de que los asesinos fuesen traídos a la presencia del Rey fue finalmente incumplida. Pues el relato de Los Tres Elegidos Irlandeses narra: 
(Un Hermano de la partida) percibió una luz tenue a través de las grietas de un peñasco. Corrió al lugar y se dio cuenta de que se trataba de la entrada de una caverna. Armándose de valor entró, con el cuerpo agachado, dado que la entrada era estrecha y muy baja, poniendo la mano derecha delante de la frente para evitar golpearse con las rocas, avanzando sus pies uno tras otro, haciendo el menor ruido posible, llegando de este modo al fondo de la caverna, donde vio a un hombre recostado y durmiendo sobre sus manos. Habiéndolo reconocido como obrero del Templo de Jerusalén y de la clase de los Compañeros, y teniendo por seguro que era uno de los asesinos de Hiram, y llevado por el mayor de los celos y por el deseo de vengar su muerte, olvidó las órdenes de Salomón, tomó un puñal que encontró a los pies del traidor, y le asestó un golpe a través del cuerpo que provocó que este cayese muerto, tras lo cual le cortó la cabeza. Hecho esto, sintió que la sed le devoraba, y al ver a los pies del traidor una fuente que manaba, se sosegó en ella y salió enseguida de la caverna, con el puñal en una mano y la cabeza del traidor en la otra.
Se reunió con sus camaradas, quienes temblaron de horror ante el espectáculo que contemplaban. Les narró lo sucedido y reconoció la falta que había cometido. Sus camaradas, confiando en la bondad del rey, le prometieron interceder en su favor, de modo que regresaron a Jerusalén, donde llegaron nueve días tras su partida.
Salomón se encontraba en el santuario del templo con todos los Maestros, pues allí acudían tras finalizar el trabajo para llorar a su digno y respetable Maestro Hiram. Entraron los ocho primeros, y poco después el noveno manteniendo todavía el puñal en una mano y la cabeza en la otra, llorando y haciendo a cada paso una genuflexión hacia Salomón, al tiempo que decía Necam, que significa venganza. Pero Salomón, estremecido ante este espectáculo, le dijo:
¡Qué has hecho, desdichado! ¿No os había dicho que yo me reservaba la ejecución de la venganza?
En ese momento todos los Maestros pusieron una rodilla en tierra y pidieron gracia para él, añadiendo que tan grande era su celo que había olvidado las órdenes. Salomón, siempre generoso, le perdonó y dispuso que la cabeza del traidor fuese puesta en el extremo de una pica rematada de metal junto a una de las puertas del templo, a la vista de todos los obreros. La orden fue cumplida inmediatamente. Quedaban dos asesinos por encontrar.

Segundo Tablero de Elegido de los Nueve
(Colección Löwen) 


(Sigue el ritual irlandés) Al prestar atención oyeron una voz exclamar «Ay de mí, ojalá me hubiesen cortado la garganta, arrancado la lengua de raíz y me hubiesen enterrado en la áspera arena del mar, a la distancia de un cable de la orilla, donde la marea sube y baja dos veces al día, antes de haber conspirado contra nuestro buen y gran Maestro».

Aparte del hecho de que la expresión "a la distancia de un cable de la orilla, donde la marea sube y baja dos veces al día", es otra referencia noaquita, que forma parte de la Obligación de Primer Grado, este párrafo evoca la segunda historia de Los Tres Elegidos Irlandeses:
Un desconocido que trabajaba en las canteras de Tiro sabía de un extranjero que se había refugiado en una caverna próxima a las canteras, el cual le había confiado su secreto bajo promesa de antes arrancarse la lengua que revelarlo.
Al ir a la ciudad vecina a buscar provisiones para el traidor, este desconocido tuvo conocimiento del edicto real. Dudó un poco, pero se dejó llevar por la promesa de la recompensa. Se encaminó entonces hacia Jerusalén y, por el camino, encontró a un grupo de nueve Maestros que habían partido a buscar a los asesinos.

El desconocido, haciendo como que se arrancaba la lengua, puso una rodilla en tierra, besó la mano del que le interrogaba y dijo:
Como creo que sois los enviados por Salomón para buscar a los traidores que han asesinado al arquitecto de su templo, os diré que, pese a que le he prometido guardar el secreto que me confió, no puedo sino seguir la voluntad que Salomón indica en el edicto que ha hecho publicar.
Uno de los traidores que buscáis se halla a un día de camino, cerca de aquí, oculto en una caverna entre los peñascos cercanos a las canteras de Tiro, cerca de un gran arbusto; un perro guarda la entrada y le previene cuando alguien se acerca.
Los Maestros fueron conducidos por el desconocido hasta la entrada de la caverna. Era el decimocuarto día de marcha, a la caída de la noche. Descubrieron el arbusto iluminado por un arco iris y vieron al perro que dormía.

(Sigue el ritual irlandés) Una segunda voz exclamó: «Ay, ay de mí, ojalá me hubiesen abierto el pecho y me hubiesen arrancado el corazón, arrojándolo como presa a las aves del aire, antes de haber conspirado contra nuestro buen y gran Maestro».



"Me hubiesen arrancado el corazón, arrojándolo como presa a las aves del aire", es la primera parte de la Pena de la Obligación de Segundo Grado.


(Sigue el ritual irlandés) Y de nuevo oyeron una tercera voz diciendo «Ay, ay, ay de mí, me lamento por tres veces, ojalá mi cuerpo hubiese sido cortado en dos, mis entrañas arrancadas y mi cuerpo reducido a cenizas, y que esas cenizas hubiesen sido esparcidas por los cuatro vientos del cielo, de forma que no hubiese quedado rastro de un despojo tan despreciable, pues fue mi mano la que asestó el golpe que mató a nuestro buen y gran Maestro».

"Mi cuerpo hubiese sido cortado en dos, mis entrañas arrancadas y mi cuerpo reducido a cenizas, y que esas cenizas hubiesen sido esparcidas por los cuatro vientos del cielo, de forma que no hubiese quedado rastro de un despojo tan despreciable", es la segunda parte de la Pena de la Obligación de Segundo Grado, lo que es una prueba de que la Historia de Los Tres Elegidos Irlandeses es anterior a la implantación del sistema de tres grados.

(Sigue el ritual irlandés) Al escuchar estas confesiones la partida se apresuró a entrar en la cueva, donde encontraron a los tres asesinos, quienes, a los que sometieron inmediatamente, atándolos y llevándolos ante el Rey Salomón. El Rey, aplicando la dura y sumarísima justicia de su época, ordenó que las penas que ellos mismos habían invocado fuesen aplicadas a los asesinos.

A cada uno se le aplicó la pena invocada, tras lo cual a los tres se les decapitó y sus cabezas fuero clavadas en picas, tal como reza el relato de Los Tres Elegidos Irlandeses y tal y como representa el tablero de Elegido de los Quince:


Salomón dispuso que la cabeza del (primer) traidor fuese puesta en el extremo de una pica rematada de metal junto a una de las puertas del templo, a la vista de todos los obreros. 
Entregaron el (segundo) traidor a Salomón, quien le interrogó. Una vez que este hubo confesado su crimen, Salomón le condenó a que su cuerpo fuese abierto, se le arrancase el corazón, se le decapitase y su cabeza fuese puesta en el extremo de una pica rematada con metal en una de las puertas del templo, al igual que el primero, a la vista de todos los obreros, siendo su cuerpo arrojado a los caminos para que sirviese de alimento a los animales.
Entonces Salomón le condenó (al tercer traidor) a que su vientre fuese abierto, le arrancasen las entrañas, le cortasen la cabeza, sus entrañas y su cuerpo fuesen arrojados al fuego para ser reducidos a cenizas, y que estas fuesen esparcidas por las cuatro partes del mundo; y que su cabeza fuese puesta en el extremo de una pica rematada con metal en una de las puertas del templo, al igual que los dos anteriores, con sus nombres escritos y puestos en las picas con instrumentos semejantes a los que había empleado para asesinar al respetable Maestro Hiram.
Las cabezas permanecieron durante tres días a la vista de todos los obreros del templo. Al tercer día Salomón hizo prender un gran fuego ante la entrada principal e hizo arrojar en él las tres cabezas, las picas, los instrumentos y sus nombres, para que todo ardiese hasta consumirse por completo. Las cenizas fueron también esparcidas por las cuatro partes del mundo.



Tablero del grado de Elegido de los Quince, en el que aparece la tumba de
Hiram Abiff y las tres picas con las cabezas de los traidores ejecutados.


(Sigue el ritual irlandés) La tercera partida, tras una búsqueda infructuosa, regresó finalmente a Jerusalén. Durante largo tiempo consideraron qué informe iban a presentar al Rey Salomón. Habiendo llegado a un acuerdo y preparándose para acudir ante el Rey, uno de la partida, al intentar levantarse, se asió a un matorral cercano, el cual, para su asombro, se desprendió fácilmente del suelo. Llamó la atención de sus Hermanos ante este hecho inhabitual, examinaron el terreno detenidamente, y concluyeron que era probablemente la tumba, realizada de manera apresurada, de alguna persona impura o de algún animal. Para marcar el lugar colocaron sobre ella una rama de acacia, la cual serviría como aviso a quienes pasasen por allí, impidiendo así la profanación por parte de los Sacerdotes o Levitas, conforme a la ley de Moisés.

Temiendo lo peor, acudieron al Rey Salomón e informaron de lo que habían descubierto. Al escuchar las noticias, el Rey les ordenó regresar a la supuesta tumba, examinar su contenido y, en caso de que allí se hallase el cuerpo del desaparecido Gran Maestro, deberían levantar el cuerpo y llevarlo a otro lugar para enterrarlo de manera decente y adecuada.

El Rey también les ordenó que tomasen nota de forma minuciosa de cualquier acción, palabras o signos inhabituales que pudiesen hacer aquellos que contemplasen la apertura de la tumba, pues debido a la muerte prematura de Hiram Abiff, el modo de comunicar la Palabra secreta del Maestro Masón se había perdido, y por ello sería preciso establecer nuevas Palabras, Signos y modos de comunicarlos.

La partida de búsqueda regresó a la supuesta tumba y procedió de inmediato a investigar su contenido.

(el resto del ritual explica las Palabras y los Signos de Tercer Grado. Los Signos son los que, en el Ritual de Emulación, se describen como los que se practican en Estados Unidos, Escocia e Irlanda).




Tras la publicación del artículo, un hermano que ha vivido durante mucho tiempo en España pero que actualmente reside (y trabaja masónicamente) en Irlanda, ha posteado un comentario que, por su indudable interés, he considerado mejor presentar dentro del cuerpo de la entrada del blog. Este hermano es Sergey Kitaev, y este es el comentario:


Querido Hermano:

De entrada quisiera agradecerte el trabajo de investigación y análisis tan detallados del rito. El rito irlandés es una parcela masónica muy poco explorada, lo cual hace tú trabajo aún más valioso.

Desde hace poco tengo la suerte de trabajar este rito en una de las logias de Dublín, y me gustaría añadir un par de especificaciones. Diré de antemano, que mí conocimiento del ritual, inevitablemente, se limita al modo en el que el rito está siendo trabajado por mi logia, aunque me consta que en un principio trabajamos el ritual estándar. 

1) El Diácono sí se siente detrás del VM pero por cuestiones puramente pragmáticas, como la visita a la logia del GM, GMP u otros oficiales, que en caso de no asumir el mando de la logia se sienten a la derecha del VM.

2) Petición de palabra de grado: la descripción de la petición de la palabra de grado es correcta, y es cierto que al subir de grado y si el Primer Vigilante da fe de ello, la petición no se repite. Sin embargo, sí que se piden los signos de grado en todas las ocasiones.

3) El Conductor: normalmente es un hermano veterano bien versado en este oficio y que puede ejecutar el ritual de memoria. A día de hoy también ocurre que esta tarea se reparte entre varios.

4) Las herramientas: la descripción de las herramientas es la parte de los secretos y se lee siempre y cuando se confiera un grado. 

5) En Dios: cierto es, que el recipiendario debería poder responder por si sólo, sin embargo, en práctica a veces se le tiene que "ayudar". 

6) Guardia debida: no me consta que se use este signo jamás en una logia abierta. De hecho, creo recordar que al mostrárselo al iniciado se le comenta, que una de las pocas situaciones de tener que ejecutarlo es al ser retejado por Cubridor o PV.

7) Explicación del tablero: los cuadros de logia han sido abolidos por completo poco después del 1922, por tanto no hay obligación alguna de dar explicaciones de ellos. En su momento, parece que ha sido una prestación del rito de Emulaciónen versión del 1823 (de esas prestaciones sí que las ha habido unas cuantas), aunque obviamente sabemos, que la masonería irlandesa tenía sus variantes de cuadros. Creo que en aquella época hubo un intento de vuelta a los inicios y se produjo una especie de purga ritualista. No lo puedo confirmar con toda la seguridad, pero supongo que con ello se fueron catecismos también, ya que no hay, por ejemplo, explicación oficial alguna en el ritual actual del pavimento mosaico. Deduzco que podía haberse "perdido" en el proceso. Sin embargo, muchas veces sí se da una explicación del cuadro (de Emulación) al menos en el 1° - la GL concedió permiso de hacerlo si se prefiere, y se hace bastante a menudo.


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