sábado, 30 de enero de 2021

EL ORIGEN DE LA POSTURA Y EL ALTAR EN LA OBLIGACIÓN MASÓNICA

 



En esta entrada vamos a tratar el origen de la postura que se adopta durante la Obligación masónica, y veremos también por qué hay ritos en los que la Obligación se toma arrodillado delante del Venerable Maestro (Emulación, Rito Francés) mientras que en otros el candidato toma su Obligación arrodillado ante un altar en medio de la logia, pero no ante el Venerable Maestro.

Esencialmente el árbol genealógico de la postura es:

1) En la Edad Media, en la ceremonia del homenaje el vasallo se arrodillaba ante el señor y se obligaba con él.

2) Las órdenes monásticas adoptaron para la ceremonia de Profesión monástica: el postulante se arrodillaba ante el abad, quien tenía la Regla monástica en sus rodillas. El postulante ponía ambas manos sobre la Regla y realizaba la Profesión.

3) Las primeras logias masónicas surgieron en monasterios, dado que había órdenes como el Císter o los turonenses que admitían a los masones (y a miembros de otros oficios) como monjes conversos. Los masones imitaron la ceremonia de profesión monástica, con el nuevo Compañero arrodillado ante el Maestro.

4) Debido a las necesidades del Rito de la Palabra de Masón, fue preciso poner un altar para que el recipiendario tomase su obligación allí y no ante el Venerable Maestro.


Ceremonia de homenaje medieval.

1) LA CEREMONIA DEL HOMENAJE. El origen lejano de la postura en la Obligación masónica es la ceremonia del homenaje. En esta ceremonia, un hombre libre se convertía en vasallo de un señor feudal. Aunque se le conoce popularmente como Homenaje, el nombre propiamente dicho es Encomienda, y constaba de dos partes: homenaje y juramento.

En el homenaje el nuevo vasallo se arrodillaba ante el señor, desarmado y con la cabeza descubierta, y juntaba sus manos en señal de humildad. El señor tomaba las manos del vasallo entre las suyas (inmixtio manum), le preguntaba si deseaba ser «su hombre», y tras aceptar este, le levantaba y se daban un beso en la boca.

A continuación, el nuevo vasallo juraba sobre una Biblia o sobre unas reliquias servir a su señor durante el resto de su vida, con lealtad y sin equívocos.

NOTA: Esta postura con las manos juntas en señal de humildad es de donde procede la postura orante que empleamos actualmente. Es decir, la postura de orans procede del homenaje. Hasta el siglo XI se rezaba extendiendo los brazos y con las palmas de las manos hacia arriba.


2) LA PROFESIÓN MONÁSTICA. Esta postura del homenaje fue adoptada por las órdenes monástica. La ceremonia de Profesión en la Orden del Císter viene descrita en los Instituta de 1151: El postulante se arrodillaba ante el abad, quien tenía la Regla monástica en sus rodillas. El postulante ponía sus propias manos sobre la Regla, y el abad las suyas sobre las del recipiendario. Entonces el que profesaba decía «Prometo obediencia en buena forma y hasta la muerte». Tras lo cual el abad le levantaba. Entonces el profeso firmaba su compromiso en un papel y lo depositaba sobre el altar, el cual besaba.

A la izquierda, una carmelita realiza su profesión solemne. A la derecha, la abadesa le toma las
manos (inmixtio manum) a una carmelita durante su jubileo de plata (25 años de profesión).



3) LOS MASONES IMITARON A LOS MONJES. Había órdenes que contrataban laicos para que trabajasen para ellas. Sin embargo, otras órdenes, como el Císter, no quería laicos, sino que se basó en la figura del converso.  El converso era un tipo de monje muy extendido gracias al cual las órdenes reclutaban a laicos que sabían ejercer profesiones y los incorporaban a la comunidad monástica. Los masones necesitaban una ceremonia para crear sus Compañeros (que entonces equivalía a lo que hoy denominamos "Maestro"), y para ello imitaron lo que les era familiar: la ceremonia de profesión monástica.

El documento que nos explica cómo era la ceremonia de creación de Compañeros nos viene descrita en el Manuscrito Gran Logia nº 1 (1583). Sin embargo, el que nos explica la postura durante la Obligación es el Manuscrito York nº 1 (1600), lo que hace en los siguientes términos:
Tunc unus ex senioribus teneat librum, ut ille vel illi ponant manus super librum et tunc praecepta debent legi. 
Entonces uno de los mayores sostiene el libro (los Antiguos Deberes), para que él o ellos pongan sus manos sobre el libro, y entonces se leerán los preceptos.
Es decir, aunque no afirma que se arrodillase, sin duda el nuevo Compañero se arrodillaba ante uno de los mayores de la logia, e inequívocamente ponía sus manos sobre los Antiguos Deberes, los cuales eran leídos, y finalmente juraba acatar su contenido. A esta ceremonia la denominamos hoy en día Rito de los Antiguos Deberes. Ellos lo denominaban "Old Charges".




4) APARECE EL ALTAR EN LA LOGIA.

El altar aparece en la logia de una manera muy curiosa. Durante la primera mitad del siglo XVII se extiende el calvinismo en Gran Bretaña. El calvinismo era una forma muy radical de protestantismo.

Debido al calvinismo, el Rito de los Antiguos Deberes que los masones habían practicado durante tres siglos se revelaría inapropiado, pues había en él elementos incompatibles con la fe calvinista. Por una parte, este rito les obligaba a jurar sobre el manuscrito de Antiguos Deberes, cuando ellos únicamente podían jurar sobre la Biblia. Además, los calvinistas eran iconoclastas, por lo que se negaban a trazar con pasta caliza en el suelo, tal y como era la costumbre masónica de la época, los símbolos que hoy exponemos en el Tablero de Trazo. Rechazaban igualmente los templos suntuosos y las catedrales, así como a la Iglesia Católica (ya fuese romana o anglicana) y al poder real, mientras que en los manuscritos de Antiguos Deberes estos elementos sí eran celebrados. Para saber más del Rito de la Palabra de Masón podéis mirar aquí:



Una de las características del Rito de la Palabra de Masón es que el nuevo Compañero no podía jurar sobre el manuscrito de Antiguos Deberes, sino que debía jurar sobre la Biblia.

Pero claro, el Maestro debía leer los Antiguos Deberes para que el recipiendario supiese a qué se comprometía, por lo que apareció en escena un segundo Senior:


Esta es la descripción de la postura de los masones operativos que aparece en el prólogo de Masonry Dissected (1730). Es muy llamativa porque, si bien el texto en latín es el del manuscrito York nº 1, la presunta traducción al inglés dice otra cosa totalmente distinta:
Uno de los Seniores sostiene el libro (la Biblia), para que él o ellos pongan sus manos sobre el libro (la Biblia), mientras que el Maestro debe leer los Deberes.
Es decir, necesitamos a dos Seniores para la ceremonia: el Maestro, que lee los Antiguos Deberes, y un segundo Senior que sostiene la Biblia y toma el juramento al nuevo Compañero. El juramento sobre la Biblia un rasgo nítidamente calvinista.

Esta es la razón por la que en Rito de York, Rito Irlandés y en el Rito Antiguo (Three Distinct Knocks, 1762) - es decir, en los ritos Antiguos - el candidato no toma su obligación ante el Maestro, sino que este le dirige al Primer Vigilante para que este le diga cómo ponerse para tomar la Obligación. Este hecho sucede en los tres rituales citados.

En el Rito de York (Duncan’s Masonic Ritual and Monitor,1866) podemos leer:
Venerable Maestro: Hermano Primer Vigilante, poned al candidato en la forma debida, que es arrodillándose, etc.

El Primer Vigilante abandona su sitial, se aproxima al candidato, le lleva al altar y le pone en la posición ordenada por el Venerable Maestro.
Fijémonos que el Primer Vigilante abandona su sitial para algo que perfectamente podría hacer el Segundo Diácono, que según el ritual está al lado del candidato. En el Rito Irlandés (Irish Craft Ritual, 2015) hacen una cosa igual de curiosa: aparece en escena también el Primer Diácono, y se forman en línea los dos Diáconos y el recipiendario. Entonces, con toda solemnidad se dirigen oralmente al Primer Vigilante pidiéndole que le enseñe al recipiendario qué postura debe adoptar:
Segundo Diácono: Hermano Primer Vigilante, por mandato del Venerable Maestro os presento a este candidato a la Francmasonería, y suplico vuestra fraternal asistencia para colocar al candidato en la posición adecuada para tomar su Obligación.
En Three Distinct Knocks el Maestro también ordena al candidato que vaya al Primer Vigilante para que este le explique cómo arrodillarse.

De esto se deducen dos cosas:

1) El Primer Vigilante realiza la función del segundo Senior que cita Masonry Dissected, y que sostenía la Biblia.

2) El altar es como una extensión de las rodillas del Primer Vigilante. Por alguna razón no quisieron que el candidato se arrodillase delante del Primer Vigilante, dándole además la espalda al Venerable Maestro, y por ello apareció el altar en la logia.


Postura de la Obligación del grado de Maestro Masón en
Duncan’s Masonic Ritual and Monitor



Ali Bongo Ondimba jurando como Gran Maestro de Gabón en la postura antigua:
arrodillado sobre ambas rodillas y con ambas manos sobre el Volumen de la Ley Sagrada.


Y también surgen dos preguntas:

1) ¿Por qué en el Rito Moderno, creado en Londres, y actualmente en el Rito de Emulación, y en el Rito Francés (que es el Rito Moderno traducido al francés) el candidato toma su obligación delante del Venerable Maestro y no en el altar?

Posiblemente porque en Londres estaban muy familiarizados con el Rito de los Antiguos Deberes, pero no con el Rito de la Palabra de Masón, que acababan de introducir. La divulgación A Mason’s Examination, publicada en Londres en 1723, critica el ritual masónico por hacer «gestos absurdos y sin sentido», señal de que no entendían el simbolismo de la Palabra de Masón. Posiblemente dispusieron que el recipiendario tomase la Obligación delante del Maestro porque, aunque estaban introduciendo la Palabra de Masón, estaban más familiarizados con el Rito de los Antiguos Deberes.

2) ¿Por qué en el Rito de Emulación, si el recipiendario toma su Obligación ante el Venerable Maestro, es el Primer Vigilante quien le reviste con el Mandil?

Esto es una paradoja, pero sin duda tiene visos de deberse al hecho de que en el Rito de la Palabra de Masón fuese el segundo Senior quien tomase la obligación al nuevo Compañero.

He dicho.